jueves, 18 de mayo de 2017

17 de mayo

17 de mayo
ANIVERSARIO DEL COMBATE NAVAL DE MONTEVIEO
Día de la Armada Argentina


Como no somos un país marítimo, no nos dicen nada las acciones navales de nuestra historia. La vuelta al Mundo de La Argentina, al mando de Bouchard, tomando Monterrey o peleando contra piratas malayos.
O la "8 de febrero", con Espora y Toll arremetiendo contra toda una flota (a pasos de Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú, donde hoy pareciera que aquello nunca hubiera ocurrido), y arengando a sus tripulantes con aquello de que "solo los cobardes se rinden sin pelear". Tanto fue su valor, que el Comandante enemigo se negó a tomarlos prisioneros ni tomar sus espadas luego de destruirlos, llevando a ambos a Buenos Aires y manifestando que "Oficiales que se han batido como los del 8 de febrero, no merecen caer prisioneros".




Tomás Espora.
Hijo de un inmigrante genovés y una criolla santafesina.
Se enfrentó con su solo buque, la "8 de febrero", armado de 10 cañones, a toda
una división enemiga compuesta por 10 buques con 129 cañones.
Dada la disparidad de fuerzas, se le ofreció rendición, pero eligió presentar pelea.
En su arenga, dijo "Marinos y soldados del 8 de Febrero:
sólo los cobardes se rinden sin pelear,
y aquí, no reconozco sino argentinos y republicanos.
Compañeros, arrimen las mechas y ¡Viva la Patria!"
.

O la segunda invasiòn inglesa, uno de los peores desastres navales británicos en toda su historia (comparable al sitio de Cartagena, o la derrota de Francis Drake en La Coruña a manos de una gallega, María Pita). Hecho (la II Invasión Inglesa) que a nosotros apenas nos mueve el amperímetro como una curiosidad de un tiempo que nunca fue.
O el empeño de Azopardo frente a San Nicolás, habiendo sido destruída su flotilla. Y su posterior cárcel en Ceuta durante 9 años, sin abjurar de su ideario libertador ni aún cuando fuera tres veces condenado a muerte.



El 17 de mayo se conmemora, institucionalizado como "Día de la Armada", el Combate de Montevideo. La "institucionalización" y el bronce atentan contra la memoria histórica. Es como querer meter con fórceps aquello que no se siente ni se vive. En la memoria se guarda lo que somos (para bien y para mal), y en nuestra relación con ella germina lo que queremos ser.
Y no queremos ser un país marítimo, aunque sostengamos lo contrario y vivamos obsesionados por soberanías sobre espacios de mar, plataformas, islas ocupadas. Las emociones le ganan a nuestras convicciones laboriosas y a la proyección a largo plazo sobre aquellas geografías que nos obsesionan. Pero la Argentina se niega a su destino oceánico.


Nos negamos a nuestra propia geografía. El país de Azopardo, de Toll, Espora y Brown -entre otros- no tiene un solo buque mercante cruzando el océano. Ni uno. ¿Se entiende, Argentina?: no hay un buque de bandera llevando ni un kg de soja al otro lado del mundo. Y si vas, querido país, al Paraná, encontrarás que solo el 2% del flete regional fluvial se hace con buques de bandera. ¿Qué es la soberanía? ¿Hacerle trampa a los puertos uruguayos? Tenés uno de los litorales más extensos del mundo, una de las cuatro hidrovías más importantes de la tierra pasan por el medio de tu territorio, ¿pero tu vocación es por tratar que el de al lado no tome algo de la porción del negocio?
País cuyo aparato de investigación encarga la construcción de embarcaciones en el extranjero, cuando 40 años atrás los diseñaba y construía en el propio país.

"Día de la Armada". ¿Armada para qué, en un país cuyo INIDEP, Instituto de Investigación Pesquera, encarga sus nuevos buques a astilleros extranjeros, pero sin siquiera reservarse a futuro la construcción de uno en astilleros nacionales, cosa de incorporar experiencia y desarrollo del exterior? ¿Nada le dice al INIDEP la existencia, en el mismo puerto en que tiene su sede, de dos astilleros argentinos que languidecen a falta de proyectos y pedidos de construcción de nuevos buques? El desarrollo pesquero, ¿pasa exclusivamente por sus papers?
¿Nada le dice, al MINCYT, que un buque viejo (más viejo aún
que el Puerto Deseado), por más que esté recientemente pintado y lleno de equipamiento e informatización, no es sino un buque viejo que podría haberse pensado en construir en el país, o por lo menos como incorporación previa para la actualización de tecnología, con vistas también al desarrollo tecnológico que tanto predicamos? A la hora de comprar en el extranjero (que bien está en que se lo haga, si es necesario), ¿no se te ocurrió en adquirir buques más baratos e incorporarle la tecnología y equipamiento Vos mismo, en base a la experiencia que tenés y que costó mucho en hacerla? Pampa Azul, proyecto grandilocuente si lo hay, que además de estatal, es estatista en cuanto a su percepción productiva y la intervención de ministerios, academias e instituciones, prescinde en cambio de ministerios de trabajo y secretarías de puertos y vías navegables ... en tu ideario, querido país, además de vanguardista, ¿qué querés hacer, al margen de papers y congresos? ¿Reducir los costos de exploración de las empresas extranjeras que mañana van a venir a explotar tu mar por un puñado de dólares en permisos?

17 de mayo. Día de la Armada. Y el 30 de junio, día de la Prefectura, en recuerdo del nombramiento de Thompson.
Cada una se hizo cargo institucional de una memoria, a falta de que en la memoria general estén presentes aquellos mismos a quienes en el bronce se les rinde homenaje. País que tiene su historia marítima desdibujada, como tiene difuminado el presente y el futuro.


Y no es el día de la Armada. Es mucho más. Es el día en que un inmigrante que hablaba buen inglés y mal castellano, al mando de una flota de inmigrantes como él (varios de ellos ingleses y franceses), y de criollos argentinos y orientales (solemos olvidarlos), que apenas sabían lo que era permanecer sin marearse a bordo de un buque, posibilitaron una victoria de la que el propio Libertador San Martín sostuviera como: "la más importante hecha por la revolución americana hasta el momento". “La victoria naval de Montevideo permitió alejar el peligro que representaba el poder naval realista en aguas del Río de la Plata, contribuyendo en forma determinante a llevar adelante las campañas libertadoras de Chile y Perú”.
De Guillermo Brown, mucho se puede decir y se ha dicho. Pero acaso sean adecuadas las palabras de alguien con quien no compartió ideas políticas, pero que supo que el Viejo, cuando había que poner el cuerpo, sabía de qué lado tenía que estar.
En oportunidad de recibir una alcahuetería motivada por cuestiones políticas, ese hombre lo definió con exactitud, desestimando cualquier acción contra él: "El Viejo Bruno (como lo llamaba a Brown) es loco, pero no traidor. Y además es un valiente". Palabras de Juan Manuel de Rosas.


El Centro de Patrones Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo, Delegación Tierra del Fuego, y Delegación de la Liga Naval Argentina, en recuerdo de quienes dejaron sus huesos en el Combate de Montevideo, y de su Comandante, el Gran Almirante Guillermo Brown.